Un hábito saludable que todos deberíamos probar: relegar las tareas domésticas.

13 enero, 2020
Un hábito saludable que todos deberíamos probar: relegar las tareas domésticas.

Algunas veces no resulta sencillo conciliar la vida laboral, con el tiempo de ocio y de descanso con la vida familiar, por lo que, cuando además debemos hacernos cargo de las tareas domésticas, nuestra conclusión en muchas ocasiones es que la conciliación con todos los aspectos de nuestra vida es imposible y, por lo tanto, debemos renunciar a una de ellas, resultando siempre o el tiempo de ocio o el de descanso. Sin embargo, aunque creamos que hacemos lo correcto ordenando de esta manera nuestras prioridades y renunciando al descanso o al ocio y la diversión, estamos muy equivocados.

El tiempo de descanso y de ocio son los dos elementos que nos permiten retomar fuerzas para afrontar la semana laboral con energía y dedicar a nuestra familia tiempo de calidad, es decir, tiempo en el que les prestamos toda nuestra atención y cariño y en el que estamos dispuestos a realizar actividades conjuntas para crear recuerdos felices. La semana laboral se afrontará con desgana si nos percatamos de que debemos acudir a nuestro puesto de trabajo durante, al menos, cuatro días de la semana y de que el resto de los días los dedicaremos a limpiar y ordenar la casa en lugar de animarnos con el aliciente de que cuando llegue el fin de semana veremos a nuestros amigos, realizaremos actividades con nuestra pareja, leeremos un libro que nos entusiasme o dedicaremos tiempo a nuestro hobbie. La conciliación familiar se entorpecerá si en lugar de planear y realizar actividades en familia dedicamos gran parte de nuestros días libres a la limpieza de nuestro hogar, actividad que resulta agotadora y que acumulará el cansancio de la semana laboral con el de la limpieza y la conciliación familiar, por lo que cuando llegue el lunes y debamos levantarnos para comenzar de nuevo, nos daremos cuenta de que no hemos descansado como deberíamos. 

Respetar los horarios de descanso es, antes que ninguna otra, la necesidad que no debemos descuidar para dedicar ese tiempo a otras tareas, pues el cansancio acumulado puede derivar en graves problemas de salud tanto físicos como mentales. Tal y como aconsejan los expertos en salud y reducción del estrés, debemos establecer un criterio de prioridades a la hora de dividir o repartir nuestro tiempo, y las horas de descanso han de estar siempre ocupando los primeros puestos del ranking. Otro consejo que nos dan estos expertos es el de delegar: “esto es importante especialmente cuando las situaciones de estrés se producen en el ámbito de trabajo. Hay que aprender a trabajar en equipo y a delegar en otros compañeros. No se puede controlar absolutamente todo o asumir sólo toda la carga de trabajo. Una buena organización es también indispensable.” Aunque este consejo tenga que ver con el ámbito laboral, si lo extrapolamos a nuestra vida cotidiana y en especial a las tareas domésticas, nos percatamos de que, efectivamente, debemos hacernos a la idea de que no podemos controlar todos los aspectos de nuestra vida y que, si deseamos atender en primer lugar a nuestros familiares y amigos y progresar en nuestra carrera laboral, debemos relegar alguna de las tareas que ocupan nuestro tiempo libre como es la realización de las tareas domésticas. 

Delegar las tareas domésticas es invertir en salud y bienestar. 

Es altamente recomendable contratar un servicio de limpieza doméstica que acuda a nuestro domicilio una o dos veces a la semana para limpiar, hacer la colada y planchar la ropa. Mientras, nosotros estaremos dedicando tiempo a nosotros, a nuestra familia y nuestros amigos, asegurándonos así de que descansamos correctamente y las horas que necesitamos. Si es usted reticente a contratar estos servicios porque prefiere ser usted quien se encargue de la limpieza y el cuidado de su hogar o sencillamente no desea invertir su dinero en este tipo de servicios, le recomiendo entonces que por lo menos delegue la tarea de la colada de sus prendas. Esta tarea es sin duda la que más tiempo nos resta y la que más trabajo nos supone, pues debemos separar la ropa, poner una lavadora con ropa blanca, esperar a que se lave, tenderla, poner la siguiente y repetir el proceso. En lugar de esto, acudiremos a una lavandería de autoservicio en el que, por unas monedas, lavaremos todas nuestras prendas mientras salimos a almorzar o a pasear con nuestra pareja, familia o amigos. Servicios como los que ofrece la empresa Lavatur nos permitirá reducir el tiempo dedicado a la colada y aumentar las horas que pasamos descansando o que dedicamos a nuestro tiempo de ocio, una terapia de lo más saludable y al alcance de todo aquel que esté dispuesto a delegar este tipo de tareas.