Aunque es inevitable que alguno se cuele en la casa y nos acribille con su aguijón, provocando esos molestos picores en cualquier momento del día o, lo que es peor, de la noche. A todos nos pasa en verano que estos seres diminutos invaden nuestro espacio y nos alertan con su zumbido de que sus intenciones son alimentarse de nuestra sangre y hacernos pasar un mal rato. Los mosquitos no solo trastornan nuestro descanso nocturno y nos producen las molestas ronchas, sino que en algunos casos pueden transmitir enfermedades peligrosas como el dengue. Sin embargo, es posible tener el hogar libre de estos insectos, incluso en verano, sin que sea necesario recurrir a la fumigación profesional, para lo que hay que llevar a cabo una serie de medidas sencillas.
Lo cierto es que no se trata de una tarea fácil, ya que basta con un descuido para que se adentren en nuestra casa y causen innecesarias molestias. Antes de acabar con ellos, es fundamental asegurarse de que realmente son mosquitos y no otro insecto, ya que cada uno requiere de su propia técnica para ser eliminado. Lo primero de todo es conocerlos y saber por qué les encanta compartir vivienda con los humanos. Al contrario de lo que nos gusta creer, a estos seres les gusta habitar en las viviendas; son urbanos y domésticos, por lo que vivir en patios, jardines y balcones o en el interior de las casas les encanta.
Esto se debe a que en nuestros dominios encuentran todo lo que necesitan para garantizar su supervivencia: fuentes de sangre para poder seguir produciendo huevos; la sangre humana es su plato principal; ambientes frescos y refrigerados para huir del calor extremo que los mataría de estar a la intemperie durante el día; recipientes y lugares con agua en los que poner sus huevos para reproducirse.
Medidas eficaces contra los mosquitos
La tendencia es dejar cosas a la intemperie sin tener presente que, al mojarse, se convierten en los criaderos ideales de los mosquitos. Para ellos, todo depósito de agua que dure una semana se convierte en su criadero. De manera que hay que tomar medidas preventivas y de acción que sean eficaces. Una opción y algo que debería ser obligatorio es instalar mosquiteras de fibra de vidrio, por ejemplo. El catálogo de Spadico dispone de suministros industriales para diferentes sectores, entre los que se encuentran las mosquiteras para instalar en puertas y ventanas que harán imposible el acceso de los mosquitos estivales.
Aparte de blindar y proteger nuestros dominios con mosquiteras, podemos y debemos tomar otras medidas que son efectivas y necesarias para poder disfrutar de la tranquilidad del hogar.
Eliminar objetos y recipientes donde se deposite agua. Sean grandes o pequeños, dentro de la casa, fuera en el patio o la terraza, en balcones o cerca de la vivienda. Desde las latas hasta las botellas abiertas, los baldes y los bidones, incluso los neumáticos y electrodomésticos viejos o plásticos y lonas, deben ser eliminados y, si no es posible, evitar dejarlos boca abajo y controlar que no se acumule agua en ellos.
Limpiar todo aquello en lo que se produzca depósito de agua. Aquellos recipientes que no se puedan retirar hay que vaciarlos cada tres días y lavarlos con detergente, poniendo especial atención a los bordes y paredes, frotándolos con un estropajo o cepillo para eliminar los huevos que pueda haber. Esto es fundamental en los portamacetas, los floreros y los bebederos de las mascotas.
Controlar los desagües para evitar que se conviertan en criaderos de mosquitos y cubrirlos con tela mosquitera o echar a través de ellos agua hirviendo una o dos veces a la semana, eliminando así los huevos y larvas que pueda haber.
No hay que descuidar las piscinas de lona. Para evitar que los mosquitos pongan sus huevos, es fundamental aplicar cloro en el agua y filtrarla cada noche. Además de poner atención a las canaletas y revisarlas para que estén despejadas, del mismo modo que hay que hacer con los desagües de lluvia colocados en los tejados. En muchas ocasiones quedan bloqueados por las hojas y se crean charcos que se convierten en el criadero de los mosquitos.
Estas medidas pueden reducir notablemente la cantidad de mosquitos de la zona, por lo que la instalación de mallas, como mencionamos párrafos atrás, es fundamental para proteger el fuerte.
Dentro de la vivienda hay que controlar a los mosquitos en la misma medida. En los interiores descansan en lugares oscuros y húmedos como debajo del lavabo y del fregadero, del lavaplatos, de la ducha, de los armarios o debajo de los muebles. Los mosquitos que entran en las casas ponen sus huevos en el interior, por lo que una vez a la semana conviene vaciar, restregar, dar la vuelta y cubrir o tirar los objetos que tengan agua. Floreros, platos de macetas, comederos… hay que hacer limpieza para eliminar los huevos y las larvas. Utilizar un insecticida o contratar a un profesional del control de plagas si es necesario.
Más medidas antimosquitos
Hemos hablado de las medidas eficaces para mantener a los mosquitos a raya fuera de la vivienda y evitar su presencia dentro. Sin embargo, existen otras medidas que se pueden llevar a cabo para seguir acabando con esta plaga veraniega que azota a la mayoría de los mortales.
Una trampa de insectos para interiores es una opción que funciona bastante bien con los mosquitos. Existen muchas marcas y diseños seguros para ser utilizados en el interior de las viviendas. Se trata de máquinas silenciosas que pueden atrapar a la mayoría de los mosquitos del hogar sin que haya que hacer nada salvo colocarlas.
Dentro de las soluciones más eficaces, encontramos el papel matamoscas. Este papel atrapa a los insectos en su superficie pegajosa. Solo hay que comprar el papel y colocarlo en aquellas zonas de la casa en las que existe un alto nivel de tráfico de mosquitos o probar en las ventanas, cubriéndolas con una hoja adhesiva.
Algo más casero es el vinagre de sidra de manzana. Poner media taza de agua tibia con dos cucharadas de vinagre de manzana, una cucharada de azúcar y seis gotas de friegaplatos es un remedio casero pero eficaz. Los mosquitos llegan al recipiente atraídos por la mezcla azucarada; una vez que beben, el lavavajillas los atrapa. Basta con colocar esta solución en aquellas zonas en las que los mosquitos se divierten y esperar a que acabe la función.
Como ya hemos comentado, los desagües son lugares frecuentados por los mosquitos para poner sus huevos. Echar agua hirviendo por ellos elimina los huevos que depositan.
Otra trampa casera: el vino. No se trata de sacrificar el mejor vino de la bodega si se tiene bodega. En este caso, hay que utilizar un vino pasado que se haya convertido prácticamente en vinagre. Similar a la trampa de vinagre de manzana, consiste en verter un poco de ese vino rancio en un recipiente, agregar lavavajillas y colocar la mezcla en las zonas deseadas. Esperar a que lleguen los insectos y comprobar su eficacia puede ser aburrido o de lo más interesante.
Atraer a los mosquitos para acabar con ellos es otra de las opciones. Para ello lo mejor es recurrir a aquello que hizo que les gustara tu hogar. La fruta podrida es un excelente reclamo, por lo que poner en un tazón fruta madura y cubrirla con plástico hará su función y atraerá a los mosquitos a la trampa. Entrarán a la fruta a través del plástico, pero no sabrán salir por los agujeros.
Un truco demasiado bueno y fácil, según los entendidos en trucos caseros para acabar con los mosquitos, es la trampa de velas. Colocar una vela en un candelabro, colocarlo en una cacerola con agua, apagar las luces y encender la vela. Esperar a que los mosquitos, acercándose a la llama, la golpeen o caigan al agua. Este truco requiere precaución y no es buena idea dejar la vela encendida sin supervisión.
Los mosquitos detestan algunos olores como el ajo, el limón, la albahaca, el romero, la vainilla, la lavanda, el saúco y algunos olores fuertes, por lo que fabricar un pulverizado natural es posible. Estos pulverizadores caseros pueden rociarse antes de salir de casa si se va a ir a un lugar donde los mosquitos andan sueltos. También se pueden utilizar sprays caseros fabricados con una mezcla de agua y aceites aromáticos para rociar en la habitación y la cama antes de dormir; al impregnar la cama con olores que les desagradan, los mosquitos evitarán la zona.
En resumidas cuentas, acabar con los mosquitos es posible. Existen infinidad de opciones y métodos para acabar con ellos, aunque aquí solo hemos hablado de algunas de ellas. Encontrar la solución más eficaz depende de cada uno, ya que lo que en un sitio puede funcionar, en otro a lo mejor no resulta tan efectivo. Lo que sí podemos asegurar es que las mosquiteras evitan su entrada y permiten mantener abiertas las ventanas; las trampas suelen ser de lo más eficaces y los remedios caseros a veces dan resultado y a veces no.







