Según datos del último Censo de Población y Viviendas realizado por el Instituto Nacional de Estadística más de la mitad de los edificios residenciales en nuestro país es anterior al año 1980, lo que nos da una idea clara de que el parque de vivienda español se caracteriza por presentar una elevada antigüedad. A ello hay que añadir que la construcción de estas viviendas es anterior a la entrada en vigor de la primera normativa reguladora de las condiciones térmicas de los edificios. Esta situación afecta a cerca de 5,5 millones de edificios residenciales y unos 9,7 millones de viviendas principales.
Así mismo, si se analiza la calidad de los edificios existentes a partir de su calificación energética, se observa que más del 81,0 % de los edificios existentes se sitúa en las letras E, F o G, en términos de emisiones, aumentando dicho porcentaje hasta el 84,5 % de los edificios en el caso del consumo energético. Por el contrario, se observa que los edificios que alcanzan la mejor calificación energética, la letra A, apenas representan el 0,3 % del total en el caso de las emisiones y se sitúan en el 0,2 % en el caso de consumo energético. A ello hay que añadir que más de un 75 % de los edificios residenciales no son accesibles, y del total de los edificios residenciales que tienen 4 plantas o más, alrededor de un 40 % no dispone de ascensor.
Realizando una comparativa con los países de nuestro entorno, se aprecia claramente que la actividad de rehabilitación residencial en nuestro país crece a un ritmo muy inferior a los demás, puesto que nuestra tasa media de rehabilitación efectiva del parque de vivienda se sitúa aproximadamente entre 8 y 10 veces por debajo de la media de los principales países de nuestro entorno.
Con el fin de paliar este grave deterioro en nuestro país del parque edificatorio y de la vivienda en particular, e impulsar la rehabilitación de los edificios, se ha aprobado y publicado en el Boletín Oficial del Estado núm. 239, de fecha 6 de octubre de 2021, el Real Decreto-ley 19/2021, de 5 de octubre, de medidas urgentes para impulsar la actividad de rehabilitación edificatoria en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, el cual en su artículo 2. Modificación de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal, establece: “… La realización de obras o actuaciones que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética acreditables a través de un certificado de eficiencia energética del edificio o la implantación de fuentes de energía renovable de uso común, así como la solicitud de ayudas y subvenciones, préstamos o cualquier tipo de financiación por parte de la comunidad de propietarios a entidades públicas o privadas para la realización de tales obras o actuaciones, requerirá el voto favorable de la mayoría de los propietarios, que a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación, siempre que su coste repercutido anualmente, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, y aplicada en su caso la financiación, no supere la cuantía de nueve mensualidades ordinarias de gastos comunes…”. Este Real Decreto-ley ha entrado en vigor el mismo día de su publicación.
Son numerosas las edificaciones en nuestro país que tienen cubiertas de pizarra, entre otras cosas por sus grandes cualidades frente a otros tipos de materiales, como, por ejemplo, su carácter pétreo la hace muy resistente, es impermeable, es aislante y resistente al fuego y al calor, su color permanece inalterable con el paso del tiempo, apenas necesita mantenimiento, es un buen aislante eléctrico, etc. En este sentido, si vosotros queréis optar por la pizarra para vuestro hogar, nosotros os recomendamos que os decantéis por los productos de Pizarras y derivados, una compañía con una gran tradición y buen hacer que se exporta a más de 20 países, atendiendo a las normas de calidad en vigor de cada uno de estos países.
Principales problemas de las cubiertas con el paso de los años
Los principales problemas que puede presentar una cubierta de pizarra cuando ya tiene una cierta antigüedad (entre 25 y 30 años aproximadamente), son:
- Los ganchos de acero antiguos, sin protección, pueden estar oxidados lo que podría provocar el desprendimiento de las placas de pizarra.
- Las placas de pizarra pueden estar rotas por el paso del personal de mantenimiento de antenas, limpieza de chimeneas, etc.
- La perfilería de remate de zinc se retuerce y deteriora, dejando zonas sin protección por donde puede haber filtraciones. Estas filtraciones puntuales bajo las placas de pizarra hacen que el agua deteriore la base soporte de las mismas, degradando el yeso o la madera.







