Acudir al dentista es algo que asociamos directamente con la salud bucodental, aunque cada vez es más frecuente acudir a este especialista con un objetivo más estético. Desde la alineación de los dientes hasta los implantes, para lucir una sonrisa más estética y bonita hasta la sonrisa de diseño, las consultas de los dentistas, con cada día más parecidas a las de un cirujano estético. De hecho, es bastante habitual encontrar servicios odontológicos y estéticos en un mismo centro.
Uno de los procedimientos que más terreno va ganando en los últimos tiempos es la bichectomía, remodelación de pómulos o eliminación de las bolsas de Bichat. Esta intervención que nada tiene que ver con bichos aunque pueda parecerlo, consiste en un procedimiento sencillo, mínimamente invasivo y muy segura que permite eliminar las denominadas, bolas de Bichat. Estas bolas, desconocidas para la mayoría, se encuentran en el interior de las mejillas, siendo una acumulación de grasa localizada por debajo de los pómulos, carentes de una función vital concreta. Estas bolsas, pueden extraerse de manera que se consiga una acentuación mayor de los pómulos y, en consecuencia, un aspecto más juvenil. Con la intervención, se obtiene un resultado que emula al colorete, proporcionado al rostro un perfil definido y un conjunto más atractivo.
Aunque la mayoría desconocíamos su existencia, todos tenemos bolas de Bichar. Estas bolsas de tejido graso, situadas en el interior de las mejillas, forman parte de la anatomía humana, aunque carecen de una función vital en particular. Por lo que su extracción puede ser una excelente opción para aquellas personas que, por la razón que sea, tienen un rostro demasiado redondeado y quieren afinarlo.
Su extracción se lleva a cabo tanto en hombres como en mujeres, tanto si tiene la cara muy redonda o los pómulos muy marcados. Gracias a una bichectomía, se remodela la cara de manera espectacular, consiguiendo un rostro afinado, estilizado, de pómulos acentuados y bien definidos. Lleva poco tiempo y es permanente, por lo que se trata de una opción excepcional para lograr tener un rostro más armónico.
Cosas a saber sobre la bichectomía
Como decimos, la bichectomía ha crecido en popularidad dentro de las clínicas dentales. Centros especializados en odontología y estética bucal como Sonrisa Monalisa Clínica Dental afirman que se trata de una de las intervenciones más efectivas, a la hora de obtener los resultados esperados. El perfil del rostro se afina, se estiliza y los pómulos se acentúan quedando bien definidos. Se trata por lo tanto de una solución rápida y permanente para todas aquellas personas que quieren disfrutar de un rostro más armonizado.
Si a esto le añadimos que la intervención tiene una duración similar a la de un tratamiento dental habitual, entre treinta y cuarenta y cinco minutos, resulta todavía más llamativo. Además el proceso de recuperación es rápido y la inflamación que se produce, mínima. Es cierto que los resultados no se aprecian hasta que pasa un mes, debido a que la inflamación baja de forma paulatina, por lo que el entorno atribuye el nuevo aspecto a una bajada de peso o la extracción de las muelas del juicio, en lugar de aun procedimiento meramente estético. No se requiere baja laboral y el paciente, puede incorporarse al trabajo al día siguiente de realizarse la intervención.
Como indica la periodoncista de Granada centro Sonia Escudero, se trata de un procedimiento exento de riesgo, aunque siempre debe ser realizado por un médico reconocido y con experiencia en cirugía facial. De manera que se garanticen los resultados esperados y se eviten problemas posteriores. El procedimiento se lleva a cabo en una zona en la que se encuentran numerosas terminaciones nerviosas importantes, aspecto que debe cuidarse, puesto que, de lo contrario, se notará en el rostro del paciente. Lo más conveniente es que sea un procedimiento sutil, debido a la ubicación en la que se encuentran las bolsas de Bichat.
La finalidad no es otra que eliminar la grasa localizada en las mejillas, extrayendo las bolsas de Bichat sin complicaciones. La intervención, como ya hemos señalado, no suele llegar a la hora. El proceso se realiza en la parte superior de la encía, por la parte externa de las muelas posteriores. Se realiza una pequeña incisión por la que se extraen las bolsitas de grasa. El procedimiento debe completarse y extraerse totalmente la adiposidad de las bolsas. Al quitarlas, puesto que dan mayor volumen al rostro, este se estiliza, por lo que se trata de un procedimiento con una demanda creciente.
Una vez terminada la extracción, se colocan unas comprensas en las heridas y se mantienen durante un tiempo prudente dentro de la cavidad bucal. Pasado el tiempo establecido, se retiran y solo es necesario seguir las recomendaciones proporcionadas por el médico encargado de realizar la operación.
Lo más habitual es que se lo realicen personas de cara redonda y se evite en las que tiene el rostro delgado, puesto que el efecto no es el mismo en cada caso. En personas de cara delgada, el efecto puede resultar menos estético.
Aunque se trata de una variante de adelgazamiento facial, no es algo que padezcan únicamente las personas obesas o con mayor peso. Puede darse en personas delgadas con la cara redonda, de manera que da sensación de gordura.
Evitar riesgos y recomendaciones
Lo hemos dicho y lo vamos a repetir, la bichectomía es un procedimiento carente de riesgo y de lo más sencillo. No obstante, aun tratándose de algo ambulatorio y sencillo, es conveniente tener en cuenta todo lo que puede pasar y tomar las precauciones necesarias, sobre todo si se produce malestar o algún tipo de complicación. En el caso de que se produzca molestia y esta persista, es fundamental que lo vea el cirujano.
Si tras la intervención se presenta fiebre o sube la temperatura, hay que acudir al centro de salud y ver al médico, con objeto de evitar un posible cuadro de infección en la zona operada.
En el caso de las personas muy delgadas, no se aconseja llevar a cabo este tipo de intervención, del mismo modo que no se aconseja en personas con flacidez facial por la edad o, debido al adelgazamiento brusco y repentino.
Como en todo tipo de intervención, pueden producirse algunas complicaciones, aunque en este caso, no es muy frecuente:
- Hematoma, a consecuencia de la bichectomía se puede generar una acumulación anormal de sangre en la zona, la cual se evacua con una incisión mínima.
- Infección, un riesgo muy raro en nuestros días, debido a la asepsia y la prevención mediante tratamientos antibióticos. Sin embargo, en este caso, el riesgo es más elevado que en otro tipo de intervenciones de similar importancia. Esto se debe a que la incisión se encuentra en contacto con la boca, donde conviven un elevado número de gérmenes que impiden una asepsia adecuada.
No obstante, estas complicaciones son de fácil solución y no suelen producirse. Sobre todo, si se lleva a cabo todo lo que recomiendan los especialistas, durante el postoperatorio:
- No cargar peso.
- Comer alimentos ligeros.
- Mantener una buena higiene bucal.
- No silbar, escupir o hacer esfuerzos con la boca.
- En caso de que se produzca dolor, tomar los medicamentos sugeridos.
- Colocar hielo durante veinte minutos cada hora durante el primer día.
- Utilizar enjuague bucal antiséptico tras ingerir alimentos, transcurridas veinticuatro horas.
- Evitar esfuerzos, impactos o realizar ejercicio los primeros cinco días.
- Evitar fumar.
Los resultados de la bichectomía son permanentes y claramente visibles, transcurridas cuatro o seis semanas. Las mejillas se van desinflamando de manera progresiva y, una vez desaparezca del todo, el perfil mejora de forma notable. Puesto que se trata de un proceso de recuperación lento y gradual, es necesario esperar unas semanas para poder comprobar el resultado final. Una vez completado el proceso, la grasa no volverá a esa zona del rostro.
No hemos hablado de la anestesia utilizada para realizar este tipo de intervención. Lo más habitual es recurrir a la anestesia local, salvo que se realice de forma simultánea con otra intervención mayor, como puede ser un lifting facial o la liposucción del cuello. Prácticamente lo mismo que cuando se saca una muela.
En cuanto al preoperatorio para esta intervención, lo primero que se realiza es la historia clínica el paciente, con una exploración inicial en la primera consulta. Resulta fundamental que el paciente tenga claro lo que quiere y las expectativas que quiere para su rostro. El cirujano realizará el diagnóstico y propondrá la mejor opción al paciente, con lo que pasará a someterse a un preoperatorio y una consulta con el servicio de anestesia.
Los resultados de esta pequeña intervención son definitivos y, por lo general, satisfactorios, ya que permite que se consiga disminuir el contorno facial y acentuar los pómulos, sin necesidad de recurrir a complicadas cirugías faciales, con resultados poco concretos.
Ahora ya sabemos lo que es la bichectomía y que todos tenemos unas bolsas de Bichat en las mejillas. Su extirpación es algo sencillo y que se lleva a cabo en numerosas clínicas odontológicas, sin requerir demasiado tiempo ni conllevar un postoperatorio complicado o lento. Si quieres afinar tu rostro, esta puede ser una excelente opción.







