Cómo Roma influyó en Bulgari

21 noviembre, 2016
Cómo Roma influyó en Bulgari

Mi abuela, aunque ahora lleva una vida muy tranquila y muy bien cuidado en la residencia geriátrica Benviure de Barcelona, de joven era una de las mujeres más presumidas de su pueblo. Tenía un buen nivel de vida y aprovechaba para vestirse de la mejor forma y también lucir unas joyas preciosas, especialmente de la marca Bulgari, de la que siempre fue una gran fan. Por eso voy a darle una sorpresa y voy a llevarla a una preciosa exposición que acogerá el Thyssen en diciembre, explicando cómo la ciudad de Roma influyó en esta mítica marca.

Pues bien, como os decía, el Museo Thyssen-Bornemisza presenta Bulgari y Roma, una exposición sobre cómo la arquitectura y el arte de la Roma antigua y moderna han servido de inspiración a los diseñadores de la firma italiana de joyería a lo largo de su historia. Fundada en Roma en 1884, Bulgari ha incorporado desde sus orígenes los rasgos más característicos de la ciudad como hilo conductor, simbólico y artístico de sus creaciones. El Coliseo, la plaza de San Pedro, la escalinata de la plaza de España, las fuentes de Piazza Navona o el Panteón han dado forma durante décadas a collares, pulseras, pendientes y broches realizados en oro o platino y piedras preciosas de múltiples colores: gemas en talla cabujón que recrean las características cúpulas del paisaje romano, diseños geométricos reflejo de las líneas puras de las ruinas o el brillo del oro que recuerda a las volutas del Barroco son algunos de los detalles que revelan el homenaje de Bulgari a la Ciudad Eterna.

Para poner de manifiesto esta estrecha vinculación, la muestra reúne más de 140 piezas de joyería de la Colección Heritage de Bulgari (entre las que se encuentran piezas que pertenecieron a Elizabeth Taylory a Anna Magnani) y de algunas colecciones particulares, como la de la Baronesa Thyssen, junto a una treintena de pinturas, dibujos, esculturas y fotografías de diversos artistas europeos que han inmortalizado la ciudad de Roma en su obra, como Canaletto,Gaspar van Wittel, Ippolito Caffi oArthur John Strutt. Estas obras proceden ensu mayoría del Museo de Roma (Palazzo Braschi), pero también de la Galería Borghese, de los Museos Capitolinos y de las colecciones del Banco Intesa San Paolo y del Círculo de la Caza.

Con un cuidado montaje que incluye elementos interactivos, Bulgari y Roma permite además realizar un viaje por los más de 130 años de historia de la firma, desde los adornos y accesorios realizados artesanalmente en plata a finales del siglo XIX por su fundador, Sotirio Bulgari, o las piezas de platino y diamantes de las décadas de 1920 y 1930 que seguían todavía las pautas de la joyería francesa, hasta las creaciones más actuales, incluyendo joyas espectaculares de las colecciones icónicas de la casa, como son Serpenti, Monete, Parentesi o BVLGARI BVLGARI. Todo ello permite definir los volúmenes redondeados, la utilización de colores poco convencionales o la predilección por el oro amarillo en determinadas décadas, como algunos de los rasgos más característicos de su estilo.

Bulgari, de joyería a imperio

Descendiente de una familia griega de orfebres, Sotirio Bulgari, fundador de la firma, viajó a Italia a finales del siglo XIX y ya en 1884 abrió su primera tienda en Roma. En 1905 inauguró la actual sede de la casa, en el número 10 de Via Condotti, donde años después terminó por concentrar toda su actividad. De sus seis hijos, Giorgio y Constantino fueron los que más se involucraron en el negocio, haciéndose cargo de él tras su fallecimiento, en 1932. Dos años más tarde reinauguraron la tienda tras una gran reforma y cambiaron definitivamente el nombre a BVLGARI, en mayúsculas y con la tipografía de las inscripciones de la antigua Roma. Los dos hermanos optaron entonces por alejarse de la escuela francesa de joyería (predominante en aquella época y caracterizada por el uso del platino y los diamantes dispuestos en diseños geométricos) y comenzaron a unir los diamantes con piedras preciosas de distintos colores y de talla cabujón, toda una revolución en el diseño de joyas.

El período de posguerra supuso un resurgir comercial que favoreció la experimentación estilística de Bulgari, sobre todo en cuanto al uso del color, y en los años cincuenta comenzaron a introducirse combinaciones cromáticas sin precedente, que serían cada vez más atrevidas en las décadas posteriores. Con el auge de la dolce vita romana, la firma se dio a conocer entre actrices y protagonistas de la jet set italiana e internacional, lo que llevó el nombre de la marca por todo el mundo. Cuando fallecieron Giorgio y Constantino en 1966 y 1973 respectivamente, los hijos de Giorgio, Paolo y Nicola, ya formaban parte de la empresa y dirigían activamente el negocio y su producción creativa. La década de 1970 significó la primera fase de la expansión internacional de la casa, con la apertura de tiendas en Nueva York, Ginebra, París y Montecarlo. En 2011, Bulgari se unió al grupo de lujo LVMH (Louis Vuitton Moët Hennesy).

Coincidiendo con la celebración de su 125 aniversario, en 2009, comenzó la organización de diversas exposiciones retrospectivas que han llevado las creaciones de Bulgari por ciudades como Roma, París, Pekín, Tokio o Shanghái, aunque es en Madrid donde se muestra por primera vez la estrecha vinculación de sus diseños con el arte y la arquitectura de Roma, una relación que llevó también a la firma a financiar en 2014, año de su 130 aniversario, la restauración de la emblemática escalinata de la plaza de España,recientemente inaugurada.