Los párpados y la cirugía estética

7 noviembre, 2017
Los párpados y la cirugía estética

La sociedad nos quiere y nosotros mismos nos queremos cada vez más. Esto hace que haya multitud de técnicas en la cirugía estética para ayudarnos con nuestras necesidades.

En este caso vamos a hablar de los párpados y de la blefaroplastia, que es la cirugía estética de los párpados. El objetivo que tiene es el rejuvenecimiento de la mirada y que tenga un efecto natural que no afecte lo más mínimo a la imagen y que no deje cicatrices visibles.  En esta técnica, Estética Ocular son todos unos expertos en la comunidad canaria, con un equipo de especialistas que son famosos en las islas por dar magníficos resultados.

¿Cuál es la razón por la que se caen nuestros párpados y aparecen las bolsas?

La naturaleza tiene su curso y en el proceso de envejecimiento la piel que está alrededor de los ojos va perdiendo elasticidad progresivamente, con un debilitamiento de los músculos, por lo que la grasa va trasladándose de la órbita hacia delante. La piel laxa, junto a los músculos del párpado, unido al prolapso de la grasa de la órbita, son realmente los responsables de que los ojos puedan parecernos más pequeños y nos dejan expresiones de cansancio o también de mirada triste.

En las personas de avanzada edad, este exceso de piel puede en ocasiones terminar con un problema visual, deteriorándose el campo visual del plano superior. Todo esto tiene solución si acudimos a la blefaroplastia.

¿Cómo es la cirugía?

Realmente es una cirugía que no es nada invasiva, pudiendo realizarse en los párpados superiores, inferiores o combinarse con otras técnicas, caso del lifting de cejas o la ptosis palpebral.

En los párpados superiores, el objetivo fundamental es que se despeje la mirada. De esta forma se va eliminando el exceso de piel y se procede a restaurar la tensión normal que debería tener el músculo con una pequeña incisión en el pliegue palpebral, lo que hace que la cicatriz sea prácticamente invisible.

SI hablamos de los párpados inferiores, el principal objetivo existente es la eliminación de las bolsas y que se produzca una mejora en la tensión del párpado.

Cuando el paciente cuenta con un buen tono palpebral y tiene poca piel redundante, suele hacerse esta cirugía por vía interna, lo que hace que la cicatriz no se vea. Si son pacientes con una laxitud palpebral aumentada o que tienen exceso de piel, se suele efectuar una incisión por debajo de esta línea de las pestañas, lo que hace que se asocie con unos procedimientos de tensado palpebral para evitar así que se redondee el ángulo externo del ojo en cuestión.

El apartado quirúgico debe estar siempre adaptado a las características que tenga cada paciente. Se utiliza anestesia local que se asocia a la sedación, donde el paciente realmente está despierto, pero relajado e insensible a los dolores.

La duración de la blefaroplastia dura sobre 40 minutos y la inferior algo más, cerca de una hora. Existen casos en los que se combina con otros procedimientos donde la duración es aún mayor. No requiere ingreso, pues es una cirugía ambulatoria.

En el caso del post-operatorio, lo normal es que haya algún hematoma que va disminuyendo en la primera semana. En los primeros días, es recomendable no hacer un esfuerzo físico intenso para evitar sangrados o que se acelere la recuperación.

Lo más normal es que el paciente tenga que aplicarse frío y pomadas antibióticas en la herida. A la semana se suelen retirar los puntos por lo general y podría decirse que en un mes la recuperación es un hecho, mejorando la cicatriz con el tiempo, incluso hasta el punto de ser invisible.